viernes, 21 de marzo de 2014

Concordia de Sergio Clavel


De Cuba a Sicilia de manos del misterio.


Antes de comenzar a escribir en este blog y de visitar otros portales con reseñas literarias, desconocía el enorme número de autores que hacen sus pinitos en el mundo de las letras, apostando por la autoedición de sus textos y dándolos a conocer gracias a plataformas digitales como Amazon y a las redes sociales.

Este es el caso de Sergio Clavel, un abogado y escritor barcelonés que me ha invitó a leer el libro del que hoy os hablo: Concordia.
Estamos ante la segunda novela del autor. Su primera aventura, titulada El secreto de Romulo Augusto puede encontrarse también en Internet en formato eBook. Comparte con Concordia los protagonistas, pero su lectura es independiente. Es decir, en ningún momento he tenido dificultad para comprender la trama del libro por lo que si su sinopsis os resulta atractiva, creo que podéis empezar directamente por él.


¿De qué trata Concordia?


La trama puede resumirse fácilmente: clanes mafiosos intentan descubrir los orígenes de sus organizaciones, buscando quizás dotarlas del prestigio que han perdido. La leyenda dice que este se encuentra en La Garduña española, y es ahí donde se centran todas las investigaciones, a la cabeza de las cuales se encuentra la historiadora cubana, protagonista de las dos novelas de Clavel.


También os dejo la información que puede leerse en Amazon:


Arqueología, Historia, Erotismo y Aventura en un Thriller que te cautivará.
Concordia es una novela de intriga y aventura que viaja de la Cuba arqueológica a la España histórica del siglo de oro y a la moderna y violenta Italia.
¿Quiénes fueron los fundadores de la sociedad secreta llamada "La Garduña"? ¿Sigue su legado vivo aún?
En los subsuelos de Palermo se revela un pasado tan violento como la guerra que estalla en las calles. Una trama veloz en la que la historia, los hallazgos arqueológicos, la violencia y el erotismo cobran un papel importante


Mi opinión


Si algo agradezco a una sinopsis es que sea sincera, y creo que ésta lo es. Porque es cierto que en Concordia se entremezclan varios géneros literarios de forma ágil y dinámica: novela histórica, de suspense, aventuras, e incluso algunos tintes de novela fantástica.


Ni que decir tiene, que cuando se tocan varios “palos” no en todos se consigue la misma solvencia. Creo que las partes más interesantes y mejor conseguidas de la novela son aquellas que se centran en el funcionamiento de las organizaciones criminales mafiosas, y cuentan sus intrigas y conspiraciones. De hecho el primer capítulo de la novela, que nos introduce en este mundo me cautivó completamente y debo agradecer a Sergio Clavel que me haya dado a conocer a la mafia como tema literario: asunto que ahora me interesa y del que pienso leer mucho  más. Es algo muy positivo que una novela te deje con ganas de conocer más de aquello de lo que habla y en este caso, me ha ocurrido.


Es en esta subtrama de violencia y “tipos peligrosos” en la que el autor parece encontrarse más cómodo así como en los pasajes en los que se recrean determinados acontecimientos históricos. No ocurre lo mismo con los episodios eróticos que promete la sinopsis, que suponen un relleno innecesario.


En cuanto a los aspectos formales he de decir que la novela está escrita con un lenguaje sencillo y muy directo. Las descripciones de escenarios son concisas y los personajes son caracterizados igualmente de forma precisa aunque en algunos casos sus descripciones pueden resultar algo superficiales. Por su parte, los capítulos son cortos, algo que facilita la lectura, y se intercalan gran cantidad de personajes y escenarios hasta que  finalmente todo encaja. La historia consigue interesar por ese motivo, y es que, como lectora, necesitaba saber que conexión había (si es que la había) entre tantas incógnitas.


Como viene siendo costumbre, (ya van tres libros seguidos con los que me ocurre) destacaría como aspectos negativos los últimos capítulos del libro. En ellos, se avanza lo que será la tercera novela protagonizada por la arqueóloga Maylin y que promete una aventura algo más rocambolesca. Se comprende la existencia de estas páginas, pero realmente no aporta nada a la historia de Concordia e incluso prolonga innecesariamente el libro cuando ya todos los aspectos más interesantes han sido resueltos.


Y volviendo a Maylin, ella es el segundo punto negativo a destacar, algo que merece una explicación más detenida. Cuando leo una novela histórica intento olvidar mi condición de Licenciada en Historia, y no juzgar lo que leo con los ojos del especialista. Siempre lo consigo porque para mi leer es un entreteniento y no una prolongación de mi trabajo académico. Por este motivo, no me he parado a pensar ni se me ha ocurrido verificar si los datos que Sergio Clavel utiliza para ilustrar su novela son ciertos y veraces. Lo importante es que el autor consigue dotar de verosimilitud la intriga histórica que cuenta, y que durante el tiempo que dura la lectura yo “me lo creo”.


Sin embargo, llamadlo deformación profesional, he sido incapaz de identificar a Maylin como una colega de profesión. La cubana no es una investigadora porque carece de cualquier respeto por el patrimonio arquitectónico, arqueológico o documental y porque no sigue un método de trabajo ni remotamente parecido al método histórico. Sus descubrimientos tienen lugar fruto de casualidades o incluso de inspiraciones casi místicas. Por eso, creo que Maylin se parece peligrosamente a otros profesionales de la historia ficticia como Indiana Jones o Robert Langdon que tantas decepciones han generado en los estudiantes de esta ciencia y que tan poco se parecen a la realidad de nuestro trabajo.


En resumen, la lectura de Concordia me ha resultado muy entretenida aunque como veis creo que hay aspectos mejor conseguidos que otros. En cualquier caso, es una novela recomendable para quienes gusten de tramas rápidas y muy dinámicas, ya sea históricas o no, y no tanto para quien prefiere una novela con mayor profundidad psicológica. 
 
Para terminar quisiera agradecer a Sergio Clavel que me haya facilitado la lectura de su novela, así como su respeto, amabilidad y paciencia ( últimamente mi velocidad lectora es caracoliana). Sergio, te deseo toda la suerte del mundo en este y en otros proyectos. ¡Nos leemos!